viernes, 18 de septiembre de 2026

CASA HACIENDA LA ESTRELLA Y EL INGENIO - PARTE II

Para ampliar la investigación que inicie con mi traducción de una parte del libro que encontre en la web hace dos lustros y ofrecer datos históricos más profundos (y poco conocidos), he estructurado la historia de la Casa Hacienda La Estrella y El Ingenio abarcando desde sus orígenes en el Valle de Late hasta su urbanización. 

El texto que encontre y traduje parcialmente fue de una de las investigaciones de Isabelle Lausent-Herrera, una destacada geógrafa e investigadora francesa del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia. Ella es, a nivel mundial, la mayor experta en la historia de la inmigración asiática (especialmente china) en el Perú. 

LOS ORIGENES: DEL VALLE DE LATE AL FUNDO HUANCHIHUAYLAS 

En la época prehispánica y principios del virreinato, toda esa fértil zona agrícola era conocida como el "Valle de Late" , nombre que con el tiempo y el uso fonético derivó en el actual distrito de Ate. Los orígenes de la zona de Santa Clara se remontan al 11 de agosto de 1598. En el año 1614, el Virrey Marqués de Montesclaros dividió Lima en doce "doctrinas" (lo equivalente a distritos hoy en día). Ate fue dividido en dos sectores: Ate Alto y Ate Bajo. Los terrenos que hoy conocemos como La Estrella o Santa Clara formaban parte de Ate Alto. Antes de llamarse La Estrella, las tierras eran un fundo llamado Huanchihuaylas, propiedad de un monasterio, el cual posteriormente fue vendido a Joseph Carillo. Tras la independencia del Perú, hacia 1825, el Congreso Constituyente intervino en el arrendamiento de estas tierras a favor de doña María Luisa Rosales. 

1. Joseph Carrillo (Época Virreinal) 

Escrito en algunos documentos virreinales como Carillo. Fue un terrateniente o hacendado de la Lima borbonica que adquirió las tierras de Huanchihuaylas a mediados/fines del siglo XVIII. Su papel histórico: En el virreinato, extensas tierras agrícolas del Valle de Late pertenecían a órdenes religiosas y monasterios de clausura. La chacra de Huanchihuaylas era originalmente propiedad del Monasterio de la Encarnación de Lima (uno de los conventos más antiguos y adinerados de la ciudad, fundado en 1558). Durante el siglo XVIII, las órdenes religiosas solían vender o poner en censos (hipotecas agrícolas) sus propiedades rurales para obtener liquidez. Joseph Carrillo compró estas tierras al Monasterio de la Encarnación, convirtiéndose en el propietario privado que consolidó el fundo antes del proceso de Independencia. 

2. Doña María Luisa Rosales (Inicio de la República, 1825) 

Fue una dama de la sociedad limeña y arrendataria (inquilina/administradora) de las tierras de Huanchihuaylas / La Estrella durante la década de 1820. Su caso ante el Congreso Constituyente (1825): Entre 1820 y 1824, el Valle del Rímac sufriales saqueos, reclutamientos forzados de peones y la requisa de ganado por parte de los ejércitos patriota y realista. Esto dejó a los agricultores y arrendatarios del valle al borde de la quiebra. En 1825, tras la consolidación de la Independencia en Ayacucho (1824), el primer Congreso Constituyente del Perú comenzó a revisar las deudas, contratos y alquileres de los fundos agrícolas afectados por la guerra. Doña María Luisa Rosales presentó una solicitud formal al Estado peruano pidiendo un alivio económico debido a la ruina de la producción en Ate. El Congreso aprobó otorgarle una reducción oficial en la merced conductiva (pago de alquiler) para que pudiera seguir operando las tierras. 

EL INGENIO DE AZUCAR: LA CIMA TECNOLOGICA (1870s) 

El procesamiento de la caña de azúcar dio un salto industrial monumental en el siglo XIX. Según los registros históricos, para el año 1874, la Hacienda La Estrella poseía el ingenio azucarero más moderno de todo el Perú. Este ingenio, ubicado a ambas márgenes del río Rímac, no solo producía azúcar, sino que contaba con una importante destilería para la producción de ron y aguardiente. La transición del antiguo Señorío de Lati al actual distrito de Ate, y la consolidación de la Hacienda Santa Clara, conforman uno de los ejes más importantes de la historia agraria, social e industrial del valle del río Rímac. 

A continuación, presento una reconstrucción histórica profunda basada en la evolución documentada del valle, alejándome de las crónicas superficiales y profundizando en la estructura territorial desde el virreinato hasta la república. 

1. EL SEñORIO DE LATI Y LA REDUCCION TOLEDANA 

Antes de la llegada de los españoles, la zona oriental del valle del Rímac estaba dominada por el curacazgo o señorío de Lati, adscrito a la cultura Ichma y posteriormente anexado por el Imperio Inca. Este señorío controlaba las bocatomas de los canales de regadío que descendían de la sierra, lo que les daba un poder estratégico sobre el valle bajo. 

En 1571, durante el gobierno del virrey Francisco de Toledo, se implementó el sistema de reducciones (agrupación de población indígena para facilitar la evangelización y el cobro de tributos). Así nació el pueblo de La Santa Cruz de Lati. Con el paso de las décadas, los documentos virreinales comenzaron a registrar el nombre como "Late" y, por una elisión lingüística común en la administración colonial, terminó consolidándose como "Ate". 

 2. EL ORIGEN DE LA HACIENDA SANTA CLARA 

La fragmentación del señorío de Lati dio paso a la conformación de latifundios. Las tierras que hoy comprenden Santa Clara y Vitarte fueron entregadas inicialmente como mercedes de tierras a los conquistadores y órdenes religiosas. 

  • Los primeros dueños y los jesuitas: Durante el siglo XVII y principios del XVIII, gran parte de las mejores tierras del valle de Ate estuvieron bajo la administración de la Compañía de Jesús. Los jesuitas fueron pioneros en la ingeniería hidráulica de la zona, optimizando los antiguos canales precolombinos para la siembra intensiva de caña de azúcar y alfalfa. 
  • La mano de obra: Los documentos eclesiásticos del Archivo Arzobispal de Lima muestran que, tras la drástica caída de la población indígena de Lati, la Hacienda Santa Clara dependió masivamente de la mano de obra esclava de origen africano para el corte de caña y el trabajo en los trapiches. 
  • La expulsión (1767): Con la expulsión de los jesuitas, la Junta de Temporalidades confiscó la hacienda y la subastó a familias de la aristocracia limeña, marcando el inicio de su administración privada. 

3. EL APOGEO AGROINDUSTRIAL Y EL FERROCARRIL (Siglo XIX) 

La verdadera revolución para la Hacienda Santa Clara ocurrió en la segunda mitad del siglo XIX, transformándose de un feudo tradicional a un enclave agroindustrial. 

  • La migración culí: Tras la abolición de la esclavitud negra en 1854, la hacienda enfrentó una crisis de mano de obra que fue resuelta con la importación de semiesclavos chinos (culíes). Los registros judiciales de la época están llenos de procesos por fugas y rebeliones en los fundos de Ate debido a las durísimas condiciones en los cañaverales de Santa Clara y haciendas vecinas como Vitarte y Pariachi. 
  • El Ferrocarril Central del Perú: La llegada del tren (cuya estación en Santa Clara se estableció a fines del siglo XIX) cambió la vocación de la hacienda. Santa Clara se convirtió en un punto de carga estratégico.  
  • Carga e Industria: La estación cumplió una función logística fundamental para la Casa Hacienda La Estrella. A través de sus andenes se despachaba el azúcar, el ron y los licores producidos en su moderno ingenio con destino al puerto del Callao y a los mercados de Lima. Desembarque de Inmigrantes: En sus andenes desembarcaron trabajadores contratados para las labores agrícolas de la zona, incluyendo el famoso contingente de 50 inmigrantes japoneses que llegaron a la Hacienda La Estrella en abril de 1899 tras arribar en el barco Sakura Maru. 

 4. TRANSICION A LA MODERNIDAD

A principios del siglo XX, la zona de Vitarte se industrializó (famosa por la fábrica de tejidos y el movimiento obrero por las 8 horas), pero Santa Clara mantuvo su perfil de hacienda agrícola hasta los años de la Reforma Agraria (1969). Con la expropiación, las tierras pasaron a cooperativas agrarias y, finalmente, fueron lotizadas para la expansión urbana y parques industriales que vemos hoy. 

EL PRIMER PUENTE CON JAPON: EL SAKURA MARU (1899)

Los primeros 790 japoneses que llegaron en el vapor Sakura Maru el 3 de abril de 1899. Este evento es fundacional.

  • La crisis de mano de obra: Luis Nicasio Bryce (dueño de La Estrella) y otros hacendados costeños estaban desesperados por mano de obra barata tras el fin de la trata de esclavos negros y el agotamiento del sistema semiesclavista de los culíes chinos.
  • El papel de la Compañía Morioka: Fue Augusto B. Leguía (quien era gerente de la "British Sugar Company" antes de ser presidente) quien impulsó el acuerdo con la Morioka Emigration Company de Japón.
  • El administrador Kannosuke Iida: Fue contratado como capataz o administrador bilingüe para servir de enlace entre los hacendados peruanos (como Bryce) y los 50 peones japoneses destinados a La Estrella. Las condiciones laborales fueron tan deplorables (enfermedades, maltratos, incumplimiento de pagos) que, meses después, ocurrieron huelgas y revueltas violentas en varias de las haciendas del valle.

AURELIO POW SAN CHIA (Xie Baoshang): DE COMERCIANTE A MAGNATE AGROINDUSTRIAL

La asombrosa historia de éxito de la sociedad Pow Lung. El "A. Pow San Chia" hispanizó su nombre a Aurelio Pow San Chia. 

  • La conexión transpacífica: El era el puente entre el capital reunido en Hong Kong (la sociedad Pow Hing Cheong) y el Perú. A diferencia de los primeros chinos (culíes) que llegaron bajo engaños a sufrir en las haciendas, Pow San Chia llegó en la década de 1880 con capital y visión empresarial. 
  • La compra de La Estrella: Para 1912-1913, la acumulación de ganancias comerciales le permitió dar un salto social sin precedentes: un inmigrante chino comprando las tierras de la antigua aristocracia limeña. Compró la hacienda La Estrella con todo su moderno ingenio azucarero y destilería. 
  • El Imperio Agrícola: Para 1924, Pow San Chia no solo controlaba La Estrella. Su yerno, Guillermo Ch. Kongfook, pasó a administrar un verdadero imperio que incluía las haciendas de La Estrella, Pedreros, Villa, Huachipa y Bocanegra. Modernizaron la maquinaria y diversificaron la producción, exportando algodón, azúcar bajo la marca "Estrella" y lácteos. 
Patio principal o de ingreso de la casa hacienda La Estrella en Santa Clara (ubicada en Ate) con invitados para una reunión de almuerzo en el año 1924. Se aprecia la fuente que adornaba el patio. También se ve la entrada principal y la construcción que se distingue afuera era el ingenio azucarero. La fuente fue rescatada durante la demolición de la casa y actualmente se encuentra en el restaurante Granja Azul en Santa Clara.
 
Fiesta organizada por Aurelio Paw San Chia invitando al cuerpo diplomatico de la epoca y sus amistades, situada en su hacienda "La Estrella" situado en el valle de Ate alto. (1924)

EL PESO SOCIAL DE LA MARCA "ESTRELLA" y POW LUNG

Lo que los blogs comunes no cuentan es el inmenso poder político que logró Pow San Chia.

  • Llegó a dar empleo a 1,400 trabajadores peruanos, lo que invertía la pirámide social tradicional (un patrón de origen asiático dirigiendo obreros locales).
  • Se convirtió en el líder absoluto de la comunidad china: fue presidente de la Compañía Naviera China, presidente de la Cámara de Comercio China, director de la compañía de seguros La Unión y presidente de la Sociedad de Beneficencia China. 
  • Su contribución a la economía fue tan grande que el gobierno peruano llegó a condecorarlo con la Orden del Sol, el máximo reconocimiento del país. Además, financió periódicos para su comunidad como "La Voz de la Colonia". 
Captura fotográfica (1924) de Don Aurelio Paw San Chia (natural de china y radicado por mucho tiempo en Perú) gerente de la compañía Pow Lung y Cía.
 

++++ 

  • El Archivo General de la Nación (AGN): Específicamente la sección Tierras y Haciendas y Derecho Indígena.Contiene la escritura de compra-venta firmada entre el Monasterio de la Encarnación y Joseph Carrillo.
  • El Archivo Arzobispal de Lima: Para revisar las partidas de bautismo y defunción de la parroquia de la Santa Cruz de Ate, que revelan la demografía (indígenas, esclavos y capataces) de la Hacienda Santa Clara.
  • Sección Archivo Histórico del Congreso de la República: Contiene las actas de las sesiones del Congreso Constituyente de 1825 donde se debatió y aprobó la resolución a favor de doña María Luisa Rosales. 

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